El dicho "Mas vale prevenir que lamentar" se cumple, en el caso de un terremoto, en la medida que todas las personas adquieran conocimientos reales acerca del porqué se producen, descartando interpretaciones seudo científicas, para enfrentar en la mejor forma posible los fenómenos sísmicos, y evitar comportamientos irracionales, que puedan desencadenar una histeria colectiva. Ya que las medidas de prevención salvan vidas humanas, considerando que el fenómeno natural - el terremoto - no lo podemos evitar.

 Hay que acomodar conscientemente el ámbito en que se desarrolla normalmente, (hogar, escuela, oficina o industria), eliminando objetos o adecuándolos para evitar condiciones inseguras. Planificando cada movimiento, cada instante, a fin de evitar que lleven a provocar situaciones críticas e incontrolables. 

 Hay que procurar, en lo posible, que la vivienda familiar o centro de actividades, cumpla con las normas mínimas de diseño y construcción sismorresistentes, a la vez que sus fundaciones sean adecuadas al tipo de suelo elegido.

Hay que revisar periódicamente, instalaciones de gas, agua, luz; para evitar escapes, filtraciones o cables sueltos.

 Puertas y ventanas que funcionen, sus chapas y bisagras que no se encuentren atascadas por basura, pintura seca, exceso de humedad, etc.

Hay que disponer muebles y objetos dentro de las edificaciones de manera que no causen peligros adicionales en el momento del sismo. Elimine adornos innecesarios tanto en el interior como en el exterior; no disponga cuadros con vidrios ni repisa o estantes con adornos y libros sobre la cabecera y costados de las camas; asegure o elimine maceteros colgantes. En los estantes de vajilla, coloque en los bordes, huinchas de madera o cartón, para evitar deslizamientos. No ponga objetos pesados o frágiles en lugares altos.

 Ubique en su hogar, centro de trabajo, en general en aquellos lugares donde permanezca con mayor frecuencia, un sitio seguro en caso de terremoto como asimismo, vías de escape seguras. En caso de edificios en altura o lugares de aglomeración debe advertirse a las personas de los peligros que encierra un escape atolondrado.

 Los puntos más seguros de una edificación son los dinteles de las puertas o junto a pilares estructurales y lejos de ventanas, muebles pesados, adornos inestables y revoques. Bajo una cama, mesa o escritorio puede evitar la caída de objetos o escombros. Mantenga esos espacios libres. No deje obstáculos en las salidas hacia el patio o la calle, especialmente en la noche (escobas, juguetes en los pasillos, estufas, etc.).

 Mantenga siempre a mano, linterna y radio con pilas frescas y en condiciones de funcionamiento, para circular en la noche e informarse de lo ocurrido y cumplir instrucciones que se difundan a raíz del fenómeno.

 Mantenga un botiquín, con elementos de primeros auxilios y los medicamentos de prescripción especial para alguno de los miembros de su familia.

 Un maletín puede contener:

  1. 1 Botella de agua oxigenada de 10Vol 110 c.c.
  2. 1 Carrete de Tela adhesiva (1 m2 de ancho).
  3. 1 Paquete de Algodón de 50 grs.
  4. 1 Venda mediana 2" de ancho.
  5. 1 Frasco de bicarbonato 60 gr.
  6. 1 Caja de Esparmolítico (30 Uds.)
  7. 1 Frasco Panto Zinc oftalmico
  8. 1 Frasco de alcohol yodado
  9. 10 parches curitas
  10. 3 Gasas (12x10)
  11. 3 Gasas (24x20)
  12. 1 Tira de Aspirina niños
  13. 1 Tira de Aspirina adultos
  14. 1 Tira Dipirona
  15. 1 Tijera

 Mantenga un bidón, con agua fresca para las necesidades básicas por si se interrumpe el suministro del vital elemento (renovarla periódicamente).

 Mantenga preparada para su eventual necesidad, ropa de abrigo y/o impermeable; si es posible una carpa mediana, bolsas o mangas plásticas, a fin de afrontar inclemencias del tiempo y alojamiento a la intemperie.

En lo posible, mantenga provisiones de alimentos no perecibles y elementos para su cocción.

Herramientas útiles para remoción de escombros; cuerdas para rescate y amarra.

 ¿QUÉ DEBEMOS HACER EN EL MOMENTO DEL TERREMOTO?

 Lo primero es tratar de no perder la calma. Aunque se deba actuar rápido, no debe huir desaforadamente o gritar pues con eso se desata el pánico. Hay que controlarse. Trate de calmar a otros. Preocúpese de los niños y adultos con problemas físicos.

 No corra por patios o calles en forma despavorida, corre peligro y además contagia y asusta a otros.

Los ocupantes de una casa o edificio deben saber con anterioridad si pueden permanecer sin mayores riesgos en el interior o si conviene y es posible evacuar el lugar de inmediato.

 Si el temblor es grande, salga con los niños y el resto de la familia de su casa hacia un lugar abierto y seguro, lejos de cables eléctricos y murallas altas. La evacuación debe efectuarse de acuerdo a un plan familiar preestablecido, aplicando la Operación de Seguridad Familiar - OSEFA - esto es, asegurar una salida rápida o un punto donde puedan llegar todos los integrantes del grupo. Ayude a niños, ancianos y enfermos a movilizarse hasta el sitio de seguridad pre estudiado.

 Si permanece dentro de una casa o edificio, protéjase debajo de los marcos de las puertas, bajo una mesa firme, un escritorio o una cama, o bien sujétese a un pilar de la estructura central de la edificación. Cuidado con los muebles grandes que pueden correrse o volcarse y aprisionarlo. Cuidado con espejos y ventanales; pueden quebrarse o estallar por explosiones o torsiones.

 Si el edificio es alto, no se precipite a los balcones, a las salidas o escalas; manténgase en el interior, es más seguro. No corra ni use los ascensores; recuerde que se corta la luz y puede quedar encerrado. Evacuar por escalas y puertas de escape es útil sólo en caso de edificios de pocos pisos.

 Si es posible corte el suministro de agua, luz, gas. Desconecte equipos que tenga encendidos.

 Evite los peligros de una aglomeración en la salida de una sala pública, protéjase en el interior.

 No use fósforos, ni velas, ni otro tipo de lámparas antes de asegurarse que no hay escapes de gas u otros combustibles.

 Si es de noche, use sólo linternas a pilas para alumbrarse.

 Si está en el exterior, aléjese de murallas altas o calles con grandes edificios; caen murallas, vidrios y objetos. Manténgase alejado de postes de alumbrado por caída de cables, focos, etc. En terremotos grandes, pueden incluso caer ramas o troncos de árboles.

 UNA VEZ PASADO EL GRAN REMEZON ¿QUÉ HACER?

 Recuerde que después que ha ocurrido un terremoto seguirá temblando, es normal que así ocurra, por lo que deberá permanecer alerta. Las réplicas pueden ser de una intensidad similar al movimiento original.

 No camine descalzo, pueden haber objetos o escombros cortantes en el suelo.

No mueva a heridos graves, salvo peligro mayor.

Termine de cerrar los pasos de agua, luz y gas. Revise los daños en las redes de suministro correspondientes; encienda lámparas, velas o artefactos eléctricos sólo después de tener la seguridad de que no hay escapes de gas. Use su linterna.

Después que haya terminado el movimiento sísmico, revise su vivienda.

Averigüe la magnitud de los daños, si presenta hundimiento o desperfectos en el techo, inclinación de paredes, grietas; preocúpese de verificar si estas grietas atraviesan el muro o si son superficiales. Vea los lugares donde puede producirse una caída de escombros. Después de esto decida provisoriamente si debe proceder a evacuar parcial o totalmente la casa o si es posible permanecer en ella. La opinión de ingenieros, constructores, arquitectos y geólogos es fundamental, especialmente en el caso de grandes edificios, para decidir en forma definitiva.

Serénese y tranquilice a su familia. Considere que los niños se contagian con las expresiones incontroladas de los adultos.

Evite que se ingieran calmantes u otros medicamentos sin la recomendación de un especialista.

Use radio a pilas para mantenerse informado.

No malgaste agua o alimentos. Planifique su uso, dé prioridad a lo perecible. Si es menester dormir a la intemperie, prepare su campamento con todo lo necesario durante las horas diurnas.

Revise si hay problemas de alcantarillado.

Una vez que compruebe que su grupo familiar se encuentra en buenas condiciones. Preocúpese de sus vecinos, actúe solidariamente, tranquilícelos.

Únase a ellos para organizar el quehacer en el barrio. Los problemas se resuelven mejor colectivamente.

Haga llamados telefónicos cortos y sólo los indispensables. No propague rumores ni alarmas innecesariamente.

Si se encuentra en centros de actividad, organice el traslado de heridos y el regreso a hogares en conjunto con sus compañeros de trabajo o estudio, definiendo el plan más adecuado a las circunstancias.

Si usted veranea, trabaja o vive en la costa y se produce un temblor de magnitud tal que lo obligue a asirse de un poste, árbol o construcción sólida para no caerse, es muy probable que se produzca un "Tsunami". Como precaución corra hacia los cerros.